
sábado, 24 de enero de 2009
Formas de viajar

lunes, 12 de enero de 2009
Área Forestal de Lokoundjé-Nyong: ellos, los Badgeli
Mujeres badgeli tocando en caña de bambú.
Uno de mis grandes intereses en Camerún era visitar sus selvas y a los habitantes que les acogen, conocer a los badgeli, a los baka, ambos etnias pigmeos. Conocer su problemática, la salida obligatoria de la selva, la pérdida en parte de sus tradiciones, de su modo de vida, conocerlos y participar en su recuperación, cooperar en proyectos que les ayuden a recuperar su lugar, que mejoren sus condiciones de vida.Llegamos al campamento badgeli, ellos te saludan amablemente; lo primero que se hace en Camerún al llegar a una nueva zona, es saludar a sus habitantes, todos tenemos curiosidad mutua, ellos te miran y tu a ellos; en el caso de que sea una aldea con jefe, debes ir a saludarle, es una muestra de cortesía y una costumbre agradable, son hospitalarios, tranquilos, tienen una calma que generalmente, acostumbrados a nuestro mundo de caos, nos resulta desconocida. Esto te llama poderosamente la atención en África, cuando sales de sus ciudades, ciertamente caóticas aunque muy interesantes, los habitantes de las aldeas, de los pueblos por los que pasas, son gentes serenas, el tiempo se ralentiza, es una sensación maravillosa.
La etnia badgeli es una etnia pigmea, pero no esperemos encontrar hombres y mujeres demasiado pequeños, tienen 1,40-1,45 m de altura aproximadamente, a mi no me sorprende su altura y no es lo que más llama mi atención. Por el contrario, llama la atención la timidez que muestran en un principio. Se llaman también bakola o babinga, y hablan una antigua lengua bantú. Como todos los pueblos indígenas del planeta, veneran a la naturaleza, son habilidosos y grandes conocedores de la misma, y aunque los badgeli viven la mayoría cerca de las aldeas bantú, siguen haciendo incursiones en la selva para proveerse de lo que necesitan, caza y recolección. Y gracias a esta forma nueva de viajar, conviviendo con las comunidades locales, puedes pasar con ellos unas horas agradables.
Ellos tocan y cantan, puedes sentarte a su lado, hablar con ellos, compartir comida, puedes compartir sus instrumentos, danzar con ellos, incluso dormir en la selva.

En África, en Camerún, todo es posible, y cualquier pequeño rincón se convierte en una fascinante aventura llena de sorpresas, colores, sonidos, tierras rojas, aguas azules, y cientos de luciérnagas norturnas que iluminan las noches tropicales, el calor, la lluvia, palabras que intercambias a la luz de un candil, un trago de vino de palma y el sabor de frutos desconocidos.

Espectacular zona de mangles.
Cerca del Área Forestal de Lokoundjé-Nyong, hay otras muchas zonas que visitar, no dejes nunca de ir al litoral, a las playas vírgenes de la costa, verás zonas con suciedad y restos que arrastran las olas a las playas, pero esto no debe enturbiar otros valores que encuentras en las poblaciones locales: hospitalidad, amabilidad y alegría. Las mujeres cocinan en fuegos en el suelo de estancias de tierra, el pescado a la brasa es la especialidad de esta zona costera, acompañado siempre por bananas fritas o cocidas. El océano tiene una gran fuerza, puedes bañarte en sus aguas, los pescadores salen a faenar en amplias canoas que construyen ellos mismos, las olas les tambalean, la vida de la aldea continua con tu presencia. De noche compartes casa con una familia local, te ceden camas o habitaciones con gran generosidad, les alegra que aceptes sus regalos, el intercambio es gratificante para ambas partes. En estos encuentros te sientes más viajero que turista, la gente de las aldeas que yo recorrí no me ofrecieron lujo, ni excesos, pero tuve la sensación de estar viviendo Camerún desde dentro.

jueves, 25 de diciembre de 2008
Área Forestal de Lokoundje-Nyong: el encuentro con la selva
Puedo decidir entre varias posibilidades, una de ellas es tener raíces tabulares, estas raíces se extienden horizontalmente, de modo que me sirven de contrafuertes para poder seguir creciendo para alcanzar la luz tan deseada. En la selva primaria se dan varios estratos muy bien tipificados. Existe un dosel arbóreo continuo de árboles que alcanzan los 40-50 m de altura; por encima de éste, aparecen de manera discontinua "los gigantes", árboles que pueden alcanzar los 60-70 m de altura. Debajo del dosel, aparece otro estrato de árboles más pequeños donde se encuentran los árboles frutales, las altas palmeras e incluso altas herbáceas. Por debajo, un último estrato, con plantas herbáceas bajas, de suelo, entre las que encontramos plantas que cultivamos en nuestras latitudes como "plantas de interior".
Otra posibilidad de sostenerme es gracias a las raíces fúlcreas, son raíces zancudas que crecen del tronco y se clavan en el suelo. Los pigmeos te cuentan que
dentro de estas raíces puedes esconderte si te persigue un elefante, si el elefante aún así se acerca, le cortas la trompa. Y es que en las selvas de Camerún, como veremos en la Reserva del Dja, se encuentra una importante fauna, entre ella, los grandes elefantes africanos, panteras, muchas aves, insectos sobre todo coleópteros, y también primates.Y si no soy un árbol ¿Cómo puedo alcanzar la luz? Existen otras alternativas para mi, prefiero crecer sin tener un grueso tronco, no quiero gastar mi energía en ésto, pero quiero ser alto, quiero crecer y crecer. Entonces soy una liana o bejuco. Dicen que si todas las lianas cayeran a la vez en las selvas, toda la selva caería con ellas, ya que crecen y se sujetan a muchos árboles a la vez. De hecho, cuando un gran árbol cae, siempre arrastra con él a otros varios, debido a que se encuentran unidos por bejucos y trepadoras.

En el camino, a veces, te encuentras con pequeños ríos que tienes que atravesar, los habitantes de la selva han construido puentes de estructuras diferentes, éste tiene varios troncos juntos, otras veces, se trata de un sólo tronco grueso, otras, debido a la lluvia tan abundante en la estación húmeda, es mejor atravesar el río por el agua, ya que los troncos se hacen demasiado resbaladizos. Siempre te fías de tu guía, pero el riesgo existe. Eso hace aún más interesante la selva.
Mira, ¿y ésta planta? ¿la conoces?. Es un helecho epífito muy común en los viveros, el Asplenium nidus, "nido de ave", ¿por qué se llama así?. Al ser epífito y vivir sobre otras plantas necesita proporcionarse su propio sustrato, el cual acumula en el centro de la roseta de frondes, a base de detritos del entorno, formando una especie de nido. Esta es otra manera de alcanzar la luz, vivir sobre otras plantas. A veces, los epífitos que soporta un árbol le supone un peso tan elevado, que algunos tienen estrategias asombrosas para librarse de ellos. Una puede ser que cada cierto tiempo los árboles pierden su fina corteza, que cae en capas, con ellas, los epífitos; otras, se asocian con insectos que atacan a los epífitos. Cada uno tiene que buscarse sus propios medios para sobrevivir en un medio con tanta competencia.
martes, 23 de diciembre de 2008
Encuentros
Encuentras a personas que trabajan allí, a voluntarios, a emprendedores de ONGs que realizan una labor fantástica y siempre necesaria. Así, conozco a Carol Kroon, fundadora de la ONG Kirabo, esta es una de sus fotos, las horas de dedicación a África de todo el equipo es para elogiar, pero siempre se necesita más, ¿Quieres colaborar? Tienes muchas maneras de hacerlo: ¿Cómo comenzó mi andadura?
Un día encontré la guía "Rumbo a Camerún" de Joan Riera, él me ofrecía, además de la estupenda información que recoge en su guía, la oportunidad de poder comunicarme con él; para un primer contacto, escogí la vía e-mail, para mí, fue una sorpresa agradable recibir una contestación rápida desde dentro de Camerún, dónde se encontraba en ese momento en uno de sus múltiples viajes a esta zona central de África.lunes, 22 de diciembre de 2008
Yo hice un viaje a África...

Mi llegada a África comienza en el avión que me lleva a Douala desde Casablanca. Durante el viaje, miro a mis compañeros de asiento, hay extranjeros como yo, pero también hay africanos; intento imaginar sus motivos para viajar, ¿Van a Douala como yo? ¿De dónde vienen? ¿Quiénes son? ¿Cómo son sus vidas?. Cuando el avión aterriza en Douala, deseo salir y sentir la humedad y temperatura tropical, quiero oler la ciudad, es lo primero que pienso cuando llego a un sitio nuevo, no quiero perder ninguna de las primeras sensaciones que recibo, las primeras miradas, las primeras palabras.
El aeropuerto de Douala es pequeño, montones de documentos se apilan esparcidos en el suelo de un gran despacho, mientras un hombre duerme a su lado también en el suelo, es de noche en Douala. Los primeros acentos que me llegan son de hombres que quieren llevar mi maleta, ¡Es África!, ¡Es Camerún!...El viaje es precioso, voy a Yaoundé, tomo el tren hacia el norte, visito a la etnia mbororo, a los Koma,qué maravillosos paisajes, verdes intensos, tierras rojas, lluvia, sol, vegetación exhuberante, diferentes construcciones, hospitalidad, curiosidad mutua, cultivos, telas, miradas, sonrisas...experiencias inolvidables.

















